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Ortopedia Fresneda Xirivella · Valencia

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Cuidado de los pies en personas con diabetes

Consejos prácticos para el cuidado diario del pie diabético, señales de alerta y cómo prevenir complicaciones. Guía de nuestra ortopedia en Xirivella (Valencia).

Publicado el 12 de marzo de 2026 por Antonio Fresneda 3 min de lectura

imagen del artículo: Cuidado de los pies en personas con diabetes

Cuando se vive con diabetes, los pies merecen una atención especial. Con los años, niveles altos de azúcar pueden reducir la sensibilidad y la circulación en los pies, de modo que una rozadura o una herida pequeña pase desapercibida y se complique. La buena noticia es que una rutina sencilla de cuidado diario previene la gran mayoría de problemas. En nuestra ortopedia de Xirivella acompañamos a muchas personas con diabetes y queremos compartir lo más útil.

Una revisión diaria que cambia las cosas

El hábito más importante es mirarte los pies cada día, con buena luz. Si te cuesta llegar o ver bien la planta, usa un espejo o pide ayuda a un familiar. Busca:

  • Rojeces, ampollas, rozaduras o pequeñas heridas.
  • Durezas, callos o zonas de presión.
  • Grietas en los talones o entre los dedos.
  • Cambios de color, hinchazón o zonas más calientes o frías de lo normal.

Detectar a tiempo una rozadura que no notas por la pérdida de sensibilidad es, muchas veces, lo que evita una complicación seria. Convierte la revisión en un hábito fijo, por ejemplo al acabar la ducha o antes de acostarte, para que no se te olvide ningún día.

Higiene e hidratación

Lava los pies a diario con agua templada (compruébala con el codo o la mano, nunca solo con el pie) y un jabón suave, y sécalos bien, sobre todo entre los dedos. La humedad ahí favorece infecciones. Después hidrata la piel para evitar grietas, pero no apliques crema entre los dedos.

Corta las uñas rectas y lima las esquinas con suavidad para prevenir uñas encarnadas. Si tienes durezas o callos, no los cortes tú con cuchillas ni uses callicidas: déjalo en manos de un profesional.

El calzado y los calcetines importan

Un calzado adecuado es prevención pura. Elige zapatos cómodos, de horma ancha y sin costuras interiores que rocen, y estrénalos poco a poco. Antes de ponértelos, pasa la mano por dentro para comprobar que no hay piedrecitas ni arrugas. Evita andar descalzo, incluso en casa.

Los calcetines, mejor sin costuras gruesas, de tejidos que transpiren y de colores claros, que dejan ver enseguida cualquier mancha o supuración. En casos de riesgo, las plantillas de descarga y el calzado terapéutico ayudan a repartir las presiones y proteger los puntos delicados; es algo que valoramos de forma individual según tu pisada y tu nivel de sensibilidad.

Cuándo consultar sin esperar

Acude a tu médico o a un profesional de la salud si aparece una herida que no cierra, una zona muy enrojecida o caliente, mal olor, cambio de color en un dedo o dolor nuevo. Ante el pie diabético, es mejor consultar de más que de menos.

En resumen

El cuidado del pie diabético se basa en constancia: revisión diaria, higiene, hidratación y un buen calzado. Esta guía es orientativa y no sustituye el seguimiento de tu equipo médico. Si quieres que valoremos tu calzado, tus plantillas o cualquier zona de presión, pásate por nuestra ortopedia en Xirivella; lo revisamos contigo con tranquilidad.

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